viernes, 4 de febrero de 2011

Un café con sal. ganas de llorar.
mi mundo empezando a temblar,
presiento que se acerca el final.
no quiero ganar. ahora eso qué más da.
estoy cansada ya de inventar excusas que no saben andar.
y sólo quedarán los buenos momentos de ayer que fueron de los dos.
y hoy sólo quiero creer

Que recordarás las tardes de invierno por madrid,
las noches enteras sin dormir.
la vida pasaba y yo sentía que me iba a morir de amor
al verte esperando en mi portal sentado en el suelo sin pensar
que puedes contar conmigo.
Nunca hubo maldad. sólo ingenuidad.
la vida se pasa y yo me muero, me muero por ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario