Aquella noche no llovió,
ni apareciste disculpándote,
diciendo, mientras te sentabas,
“perdóname si llego tarde”.
No me abrumaste con preguntas,
ni yo traté de impresionarte
contando tontas aventuras,
falsas historias de viaje.
ni apareciste disculpándote,
diciendo, mientras te sentabas,
“perdóname si llego tarde”.
No me abrumaste con preguntas,
ni yo traté de impresionarte
contando tontas aventuras,
falsas historias de viaje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario